Conocí a Julio en la acampada contra el TAV que tuvo lugar en Anoeta (Gipuzkoa) justo poco después de la acción en Itoiz. Aunque ya corría el riesgo de la detención policial, volvió a mostrar una vez más su arrojo, su coherencia y su práctica desobediente en un incidente con los zipis. No se me ha olvidado, como tampoco otras historias de aquellas jornadas. Por entonces, vivía en España y tuve que defender la acción de Solidarios con Itoiz frente a izquierdistas de postal, de esos que pagan cuota a Greenpeace. Por eso, ahora, tanto tiempo después, me acabo de llevar un disgusto grande con este atropello inaudito, aunque tan habitual en esta gran democracia en la que vivimos. Qué cargado de razón está Julio en su carta. Aunque no nos conocemos personalmente, Ánimo y salud
txemari
Conocí a Julio en la acampada contra el TAV que tuvo lugar en Anoeta (Gipuzkoa) justo poco después de la acción en Itoiz. Aunque ya corría el riesgo de la detención policial, volvió a mostrar una vez más su arrojo, su coherencia y su práctica desobediente en un incidente con los zipis. No se me ha olvidado, como tampoco otras historias de aquellas jornadas. Por entonces, vivía en España y tuve que defender la acción de Solidarios con Itoiz frente a izquierdistas de postal, de esos que pagan cuota a Greenpeace. Por eso, ahora, tanto tiempo después, me acabo de llevar un disgusto grande con este atropello inaudito, aunque tan habitual en esta gran democracia en la que vivimos. Qué cargado de razón está Julio en su carta. Aunque no nos conocemos personalmente, Ánimo y salud
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